CAYÓ ADORNI El jefe de Gabinete presentó su renuncia tras una cadena de
- Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de Gabinete tras una seguidilla de escándalos por presunto enriquecimiento ilícito, uso indebido de fondos públicos y contradicciones patrimoniales que desbordaron el respaldo del presidente Javier Milei y aceleraron su salida de la Casa Rosada.
Manuel Adorni dejó la jefatura de Gabinete luego de meses de desgaste político sostenido por una acumulación de denuncias judiciales y escándalos mediáticos que minaron su credibilidad como funcionario público. El exvocero presidencial, que había escalado rápidamente desde la comunicación gubernamental hasta el cargo más alto del gabinete ejecutivo, no pudo sostener su posición frente a las crecientes acusaciones de enriquecimiento ilícito y el uso presuntamente indebido de recursos del Estado. Su salida se produjo en un clima de tensión interna dentro de La Libertad Avanza, donde ya había sido desplazado de la vocería presidencial por el legislador pampeano Adrián Ravier apenas días antes de confirmar su dimisión.
Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor.
— Manuel Adorni (@madorni) June 27, 2026
Fin. pic.twitter.com/AJyuy6nDOY
El primero de los escándalos que marcó el principio del fin fue el traslado de su esposa, Bettina Angeletti, en el avión presidencial durante la Argentina Week celebrada en Nueva York entre el 9 y el 12 de marzo. La situación generó una ola de críticas en redes sociales, potenciada por las propias declaraciones de Adorni, quien aseguró haberse ido a «deslomar» durante esa semana a Estados Unidos, en abierta contradicción con la difícil realidad económica que atraviesa la mayoría de los argentinos. La defensa pública que intentó dar el funcionario —pidiendo disculpas por la elección de las palabras pero sin reconocer irregularidad alguna— lejos de calmar las aguas, profundizó el malestar y derivó en las primeras denuncias penales por uso indebido de recursos públicos.
El segundo episodio que encendió las alarmas fue la revelación de un vuelo privado en un avión Honda Jet, con matrícula LV-HWA, que trasladó a Adorni y su familia a Punta del Este durante el fin de semana largo de Carnaval, entre el 14 y el 17 de febrero de 2026. La investigación judicial determinó que el costo del trayecto de ida —unos 4.360 dólares— fue abonado por Imhouse SA, productora del periodista Marcelo Grandio, amigo personal del entonces funcionario, que mantiene contratos vigentes con la TV Pública. Las contradicciones entre las versiones de ambos sobre quién pagó el pasaje y la conexión entre Grandio y los medios estatales configuraron un cuadro de aparente conflicto de intereses que la Justicia comenzó a investigar.

El golpe definitivo llegó con las inconsistencias detectadas entre el patrimonio declarado por Adorni ante la Justicia y la adquisición de dos propiedades: una casa en el Country Golf Club Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, y un departamento en el barrio porteño de Caballito valuado en 230.000 dólares. La operación inmobiliaria llamó la atención por su modalidad de financiación: Adorni aportó apenas 30.000 dólares de anticipo y el 87% restante le fue financiado en cuotas por las propias vendedoras, dos jubiladas. La incompatibilidad entre esas adquisiciones y los ingresos que percibe como funcionario público derivó en su imputación judicial por los delitos de enriquecimiento ilícito y falsedad ideológica, impulsada por varios diputados nacionales.
La renuncia de Adorni cierra un ciclo vertiginoso que lo llevó, en apenas tres años de gestión libertaria, de la vocería presidencial a la jefatura de Gabinete y de allí a la salida forzada por la acumulación de causas judiciales. A pesar del respaldo sostenido por Javier Milei y su hermana Karina durante semanas, la presión judicial y el desgaste político terminaron siendo insostenibles. Su caso quedará inscripto como uno de los episodios de mayor turbulencia institucional del gobierno libertario, en un contexto en el que la administración había hecho de la transparencia y la austeridad uno de sus principales estandartes de campaña.
