El emotivo regreso de Laura, la bombera de Salsipuedes que arriesgó su vida en una misión internacional
- Tras finalizar las tareas de rescate en el Caribe, la brigadista cordobesa volvió a su hogar. El tierno reencuentro con su hijo de 9 años y la vocación de una mujer que divide sus días entre la plomería y salvar vidas.
El regreso a casa estuvo marcado por la emoción profunda y el alivio del deber cumplido. Tras una intensa y peligrosa misión de rescate en el Caribe, Laura, la bombera voluntaria de Salsipuedes, finalmente pisó suelo cordobés. Su itinerario de retorno, que incluyó escalas en El Palomar, Villa María y Jesús María, culminó en las Sierras Chicas, donde la esperaba su familia, el sostén incondicional que le permitió cruzar fronteras para salvar vidas.
Durante una reciente entrevista, la rigidez de la experiencia de rescate dio paso a la ternura. Valentino, su hijo de 9 años, se asomó frente a la cámara para expresar lo que el entorno de la brigadista siente en silencio: «Estoy orgulloso de mi mamá porque ayuda a un montón de personas». El pequeño pasó las semanas de la misión al cuidado de su abuela y su tío, mientras Laura arriesgaba todo en el exterior.
Una decisión de vida por la vocación de servicio
La historia de esta brigadista cordobesa es el reflejo de una profunda vocación que no conoció de límites ni de mandatos. Aunque su sueño de siempre fue ser bombera, las opciones en Córdoba Capital —su ciudad natal— se reducían a ingresar a la Policía. Ante este escenario, Laura tomó una decisión radical: a los 32 años se mudó a Salsipuedes con el único objetivo de sumarse al cuartel de bomberos voluntarios.
En el día a día, lejos de las catástrofes internacionales, Laura se gana el sustento trabajando como gasista matriculada en casas de familia. Al reflexionar sobre esta dualidad entre las herramientas diarias y los trajes de rescate, la cordobesa sintetiza su realidad con una frase contundente:
«Llevo las dos con mucha responsabilidad. Una me da de comer y la otra me llena el alma».
Misión cumplida en el Caribe
El equipo de rescatistas ya finalizó formalmente sus tareas en el país caribeño, donde se enfrentaron a un escenario complejo de búsqueda y asistencia humanitaria. El balance, a pesar del desgaste físico y mental, es sumamente positivo y reconfortante para la brigadista.
«Volvimos con el alma llena de poder haber ayudado a gente a recuperar a sus seres queridos y darles una buena despedida. Fue un arduo trabajo», concluyó Laura, quien ya se encuentra en Salsipuedes recargando energías y planificando su retorno a la rutina laboral, siempre lista para el próximo llamado de la sirena.
