La Casita Trans: nueve años de acompañamiento a niñeces y adolescencias trans en Córdoba
- Santi Merlo, coordinador del espacio, y Belén Ortiz, «mamá bienvenidora», repasaron en Territorio Diversidad la historia de la organización, el impacto del DNU de febrero de 2025 en los tratamientos de salud integral y los desafíos legales que enfrentan en la provincia.
De la Casa de Varones Trans a La Casita Trans
La organización nació en 2017 como Casa de Varones Trans y Familias, un espacio pensado inicialmente para masculinidades trans adultas. El giro llegó en 2018, cuando se acercó la primera niña trans junto a su familia. «Fue una ventana que se abrió sin que hubiese sido esperada«, contó Santi Merlo, quien recordó que el grupo ya la nombraba afectuosamente «la casita» desde el comienzo.
Con la pandemia, el crecimiento fue exponencial. Merlo explicó que en 2020, con las familias pasando más tiempo juntas en sus casas, «los llamados fueron masivos» y muchas infancias comenzaron a expresar identidades que sus padres y madres ya intuían. Fue en ese momento que el espacio adoptó oficialmente el nombre La Casita Trans, con niñeces y adolescencias como población prioritaria —el caso más temprano registrado es el de un niño de apenas 3 años.
Ser «mamá bienvenidora»
Belén Ortiz, integrante del equipo de gestión, describió su rol como una forma de transformar la angustia inicial en acompañamiento activo. «Ser una mamá bienvenidora, para mí fue, en lo personal, transformar ese dolor en acción», explicó, aclarando que el dolor no proviene de aceptar a su hijo, sino de todo lo que implica socialmente sostener ese proceso hoy.
Ortiz relató que su hijo, Dante, le dijo a los once años «me percibieron», y que hoy, a los quince, atraviesa un proceso que incluyó cambio registral y tratamiento hormonal. Ese tratamiento se vio interrumpido durante un año a partir del DNU presidencial de febrero de 2025, que —según explicaron ambos referentes— dejó fuera de la atención integral a los menores de 18 años en materia de modificaciones corporales. La familia debió iniciar una acción individual para que Dante pudiera retomarlo, aunque Ortiz remarcó su preocupación por quienes no cuentan con esos recursos: «¿Y todos los otros Dantes? ¿Qué pasa?«.
El frente judicial y los discursos de odio
Merlo detalló que la organización atraviesa actualmente tres procesos judiciales, en los fueros de género, contravencional y penal, tras la realización del segundo Congreso de niñeces y adolescencias trans en Córdoba. La abogada Laura Brito conduce las demandas colectivas e individuales del espacio. Un amparo colectivo presentado contra el DNU no obtuvo respuesta favorable, por lo que las acciones continúan judicializándose de manera individual.
El coordinador vinculó este contexto con el aumento de discursos de odio en redes sociales, que —remarcó— no están regulados como agravante específico dentro del código penal salvo que exista un hecho material asociado. «No vamos a esperar que nos maten para que se cumpla lo que se tiene que cumplir», sostuvo.
La construcción de la sede propia
Además del trabajo de acompañamiento familiar y legal, La Casita Trans avanza en la construcción de su espacio físico propio, con el objetivo de inaugurarlo antes de fin de año. Merlo pidió colaboración concreta de la comunidad con materiales de construcción, como arena, y también difusión: «Que las familias que están transitando esto sepan que hay un espacio donde llegar».
Territorio Diversidad se emite por Radio 10 Córdoba todos los sábados de 10 a 13 horas por Radio 10 Córdoba 98.7 FM.
