El suicidio ya es la principal causa de muerte entre los jóvenes en Argentina: qué dicen los datos y por qué preocupa a los especialistas
Una persona muestra una pancarta que reza 'Hablar de suicidio es prevenirlo' durante una manifestación para exigir un Plan Nacional de Prevención del Suicidio, a 10 de septiembre, en Madrid (España). La marcha está convocada por la plataforma Stop Suicidios coincidiendo con el la conmemoración del Día Mundial de la Prevención del Suicidio. Las cifras muestran un récord de suicidios en España durante los últimos tres años: 4097 personas. 10 SEPTIEMBRE 2023;PROTESTA;MARCHA;CONCENTRACIÓN;MANIFESTACIÓN;SUICIDIO;SALUD;SALUD MENTAL;SANIDAD; Jesús Hellín / Europa Press 10/9/2023
- Los registros oficiales muestran que, desde 2022, el suicidio superó a los accidentes de tránsito como principal causa de muerte entre los 15 y los 24 años, y en 2024 volvió a ocupar el primer lugar también entre los 25 y los 34. Especialistas remarcan que se trata de un fenómeno multicausal, ligado al deterioro socioeconómico y a un uso cada vez más intensivo de la tecnología, pero coinciden en algo central: en la mayoría de los casos, puede prevenirse.
Durante décadas, los accidentes de tránsito encabezaron las causas de muerte entre adolescentes y jóvenes adultos en la Argentina. Esa realidad cambió después de la pandemia. Desde 2022, el suicidio es la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 24 años, y en 2024 volvió a ocupar también el primer lugar entre quienes tienen entre 25 y 34 años, algo que no ocurría desde hacía casi 20 años, según un análisis del Centro de Datos Chequeado sobre estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación.
En 2024 se registraron 3.614 suicidios —787 en adolescentes y 957 en jóvenes adultos—, lo que equivale a 7,8 muertes cada 100 mil habitantes, un valor que había llegado a su piso histórico en 2021. Los datos policiales relevados por el Ministerio de Seguridad, con una metodología distinta, marcaron además 5.209 suicidios durante 2025, un 22,6% más que el año anterior y la cifra más alta desde que existen estadísticas comparables. Más allá de las diferencias entre ambas series, los especialistas coinciden en que reflejan la misma tendencia ascendente.
La diferencia por género también es marcada: en 2024 se registraron 2.892 suicidios de varones y 720 de mujeres, es decir que cuatro de cada cinco personas fallecidas fueron varones.
El peso de la realidad socioeconómica
Los especialistas consultados en distintos estudios coinciden en que no existe una causa única, pero identifican un factor que gana peso año tras año: el deterioro económico. Especialistas vinculan el aumento con el deterioro de las condiciones de vida, el desempleo, el endeudamiento y los mandatos tradicionales de masculinidad.
El sobreendeudamiento aparece como un dato especialmente sensible entre los más jóvenes: según el informe sobre Nivel de Endeudamiento de los Hogares Argentinos de marzo de 2026, el 91,7% de los hogares mantiene al menos una deuda activa, y entre los jóvenes de 18 a 30 años la mora ronda el 40%, la tasa más alta entre todos los grupos etarios. Quienes trabajan con varones en talleres de contención describen una y otra vez el mismo relato: la angustia de no poder sostener económicamente a la familia, sumada al miedo a no cumplir con el mandato social de «proveedor«.
A esto se agrega el ajuste sobre las políticas de salud mental: aunque la Ley Nacional 26.657 establece que el área debería recibir al menos el 10% del presupuesto sanitario, ese piso está lejos de cumplirse, lo que reduce la capacidad de respuesta del sistema justo cuando la demanda crece.
¿La tecnología ayuda o perjudica a los jóvenes?
Es una de las preguntas que más se repite, y la evidencia científica no da una respuesta única: la relación entre el uso de tecnología y la salud mental juvenil muestra efectos en ambas direcciones.
Los riesgos documentados. Diversas revisiones señalan que el uso problemático de dispositivos electrónicos se vincula con un incremento de síntomas de ansiedad, depresión y conductas autolesivas, sobre todo en personas con factores de vulnerabilidad previos, y que la exposición a contenidos de autolesión a través de pantallas —verlos, compartirlos y compararlos— es un potencial factor de riesgo para el suicidio.
En la misma línea, un estudio de la Universidad de Utah advierte que los adultos jóvenes que usan redes sociales tienen tres veces más probabilidades de atravesar depresión, y remarca que los dispositivos están diseñados de forma deliberadamente adictiva.

Los matices. No todos los estudios encuentran un efecto uniformemente negativo. Una investigación reciente realizada en los Países Bajos analizó cómo el uso de redes sociales puede influir en el bienestar de los adolescentes, y encontró tanto efectos perjudiciales como beneficiosos. Entre los aspectos positivos que suelen mencionar los especialistas están la posibilidad de encontrar comunidad, informarse sobre salud mental y, en algunos casos, pedir ayuda cuando no se anima a hacerlo cara a cara.
En síntesis: la tecnología en sí misma no es «buena» ni «mala» para la salud mental de los jóvenes. El riesgo aumenta cuando el uso es intensivo, cuando reemplaza vínculos reales, cuando expone a contenidos de autolesión o comparación constante, y cuando se combina con otros factores de vulnerabilidad —económicos, familiares o emocionales— que ya venían acumulándose.
Un fenómeno que se puede prevenir
Los especialistas insisten en un punto: se trata de un fenómeno multicausal en el que interactúan factores individuales, familiares, sociales y comunitarios, y que puede prevenirse en la mayoría de los casos. Entre las señales de alerta más frecuentes se mencionan el aislamiento social y los cambios bruscos de comportamiento o de ánimo.
Si vos o alguien de tu entorno está atravesando una crisis emocional o pensamientos de este tipo, no estás solo/a. Podés comunicarte con:
- línea gratuita de escucha y orientación en salud mental y adicciones 0800-888-5555, opción 1
- Tramas: San Jerónimo 2573 (San Vicente) – Teléfono 351-2266003. Abierto de lunes a viernes de 08:00 a 18:00 horas.
- Lazos: Castro Barros 559 (Providencia) – Teléfono 351-5081286. Abierto de lunes a viernes de 08:00 a 18:00 horas.
- Las Aldeas: Gabriel Ortega 8050 (Arguello Lourdes) – Teléfono 351-6100335
- Jaire: Ancasti 5750 (Villa Bustos) – Teléfono 351-6100536
- PEC Yapeyú: Bailén 196 (Yapeyú) – Teléfono 351-5907343
- Centro de Asistencia al Suicida Córdoba – 351-2266135
