El proyecto de Karen Reichardt para regular criaderos de animales genera fuerte rechazo de proteccionistas
- La diputada nacional de La Libertad Avanza presentó una iniciativa para crear un régimen nacional que regule criaderos, refugios, hogares de tránsito y pensionados de animales de compañía. Organizaciones proteccionistas cuestionan que, en los hechos, la propuesta legalizaría una actividad comercial que hoy está prohibida.
Un proyecto de ley presentado por la diputada nacional Karen Reichardt, referente de La Libertad Avanza, abrió un fuerte debate sobre el futuro de los criaderos de animales en la Argentina. La iniciativa, identificada bajo el expediente 3401-D-2026, propone crear un régimen nacional de presupuestos mínimos para la regulación, habilitación, fiscalización y control de criaderos, refugios, hogares de tránsito y pensionados de animales de compañía en todo el país.
Qué propone el proyecto
La propuesta busca establecer criterios uniformes de bienestar animal, trazabilidad, sanidad y fiscalización, respetando las competencias de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires. Uno de sus ejes centrales es la creación del Registro Nacional de Establecimientos para Animales de Compañía (RNEAC), en el que deberán inscribirse obligatoriamente todos los criaderos, refugios, pensionados y hogares de tránsito antes de iniciar sus actividades.
El texto define expresamente qué se entiende por criadero: un establecimiento destinado a la reproducción planificada y responsable de animales de compañía, con fines comerciales o de preservación genética para el mejoramiento de razas. En paralelo, diferencia a los refugios como espacios dedicados al rescate, recuperación y reubicación de animales abandonados o decomisados.
El proyecto también incorpora disposiciones vinculadas al manejo ético de los animales en situación de calle: prohíbe expresamente la eutanasia como mecanismo de control poblacional —salvo por razones terapéuticas— y promueve programas de Captura, Esterilización y Retorno (CER), junto con campañas masivas de castración como estrategias para reducir la cantidad de animales sin hogar.

Las críticas del sector proteccionista
La iniciativa generó un fuerte rechazo entre organizaciones proteccionistas y rescatistas, que cuestionan que, bajo el argumento de combatir la clandestinidad, el proyecto termine otorgando un marco legal a una actividad comercial basada en la reproducción y venta de animales, en lugar de sostener o profundizar su prohibición.
Sergio Moragues, referente del refugio El Campito —donde viven más de 400 animales—, fue uno de los críticos más visibles de la iniciativa. En diálogo con distintos medios, sostuvo que el proyecto presenta contradicciones al reconocer a los animales como seres sintientes mientras busca regular lo que consideró una forma de explotación reproductiva. Moragues también cuestionó la comparación entre refugios y establecimientos dedicados a la venta de animales, remarcando que se trata de actividades distintas que merecerían un tratamiento diferenciado, y negó que los refugios estén hoy sin regulación en la provincia de Buenos Aires, señalando que existe normativa vigente que ya regula el alojamiento de animales en gran cantidad.
El proteccionista reveló además que la propia Reichardt lo había contactado antes de presentar el proyecto para conocer su opinión, y que le trasladó su postura a favor de la prohibición de los criaderos.
El cruce en televisión
El debate tuvo también un capítulo mediático, con un tenso cruce entre Reichardt y la panelista Matilda Blanco durante una emisión del programa LAM, en el que se debatieron los alcances y la conveniencia de la iniciativa.

La respuesta de la diputada
A través de sus redes sociales, Reichardt defendió su propuesta y sostuvo que la prohibición actual no resuelve el problema de fondo, ya que —según su planteo— empuja la actividad hacia la clandestinidad. La legisladora expresó además su reconocimiento a proteccionistas y rescatistas por la tarea que realizan, aunque mantuvo su posición de avanzar con un esquema de regulación en lugar de profundizar la prohibición vigente.
