Directivos de la Cooperativa CALF, de Neuquén, revelaron los detalles del conflicto diplomático que mantienen con la embajada de Estados Unidos, luego de que funcionarios norteamericanos les advirtieran que podían perder sus visas si no dejaban de hacer negocios con la tecnológica china Huawei. Tras hacer pública la presión, se reunieron esta semana con el embajador Peter Lamelas en un encuentro que calificaron de «cordial», aunque sin pedido de disculpas.
«No corresponde»: así fue el apriete de la embajada de Estados Unidos a una cooperativa argentina
Lo que empezó como una serie de mensajes privados terminó convertido en un conflicto diplomático de alcance internacional. La Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF) denunció haber recibido presiones directas de la embajada de Estados Unidos para que abandonara sus negociaciones con la empresa china Huawei, con la que evalúa avanzar en tecnología para su expansión en Vaca Muerta.
Según relató Sergio Fernández Novoa, Gerente TIC de Calf. Todo comenzó con un contacto de Andrew Deeds, integrante de la agregaduría comercial de la embajada norteamericana. El primer mensaje fue cordial, pero rápidamente escaló:
«Buen día Sergio, me dio su contacto un funcionario del gobierno provincial, estamos muy preocupados por la relación de ustedes con Huawei, necesito hablar con urgencia.»
Tras varios mensajes insistiendo con la urgencia del tema, llegó el que terminó por hacerse público:
«Si ustedes no dejan de comprar a Huawei y siguen adelante con Huawei, corre riesgo la visa que tengan o la visa que necesiten tramitar.»
El directivo de CALF fue contundente al calificar esos mensajes: «Fueron muy poco felices y no corresponden«. Y agregó que la situación derivó en la decisión de hacerlo público, ya que lo consideraron «una injerencia a la soberanía nacional, a la autonomía de nuestra cooperativa».
Sergio Fernández Novoa, Gerente TIC de Calf junto a representantes de Huawei
Sin respuesta del Gobierno nacional
Uno de los puntos más críticos del relato fue la ausencia de respaldo por parte de las autoridades argentinas. Los directivos de CALF señalaron que expusieron la situación en la Cámara de Diputados y reclamaron una postura oficial ante el canciller Pablo Quirno, sin obtener respuesta:
«Ni siquiera una respuesta de parte de Quirno.», expresó Novoa.
Frente a ese silencio, fue la propia cooperativa la que decidió avanzar con una carta dirigida al embajador Peter Lamelas, exigiéndole explicaciones. Según contaron, Lamelas respondió confirmando que los mensajes habían existido, aunque los justificó como parte de una «política de Estado» vinculada a la preocupación de Washington por VacaMuerta y el manejo de datos.
La reunión con Lamelas: «cordial», pero sin disculpas
Este miércoles, representantes de CALF se reunieron con el embajador Lamelas y parte de su equipo diplomático. Según describieron, el clima fue distinto al de los mensajes iniciales:
«Fue una reunión cordial donde él expuso su punto de vista, que no fue con la vehemencia y con las cuestiones que escuchamos en el día de ayer.»
Sin embargo, remarcaron que no hubo un pedido de disculpas por parte del diplomático estadounidense. Durante el encuentro, la cooperativa explicó su posición: adquieren tecnología tanto china como estadounidense, según conveniencia técnica y financiera, y no tienen intención de tomar partido en la disputa geopolítica entre ambas potencias.
«Nosotros compramos a lo que nos parece mejor desde el punto de vista de la tecnología que necesitamos, del precio y del financiamiento.» También aclararon un punto clave: no cuentan actualmente con un data center de Huawei, aunque no descartan tenerlo en el futuro, siempre bajo criterios propios de decisión tecnológica.
Marcelo Severini, presidente de Calf y Peter Lamelas, embajador de Estados Unidos
Una anécdota que resume la tensión
Uno de los momentos más comentados del encuentro fue un intercambio entre el embajador Lamelas y el presidente de CALF, Marcelo Severini. Según el relato, Lamelas le advirtió sobre el estilo de DonaldTrump:
«Trump, si lo empujás, te dobla la apuesta, contraataca, él siempre va por más.» Ante esa advertencia, Severini respondió sin retroceder: «Yo también soy así.»
El directivo de CALF interpretó ese cruce como una muestra de firmeza institucional frente a lo que calificaron de presión política: «Me pareció un gesto de una autonomía enorme».
Solidaridad de más de 300 cooperativas
El conflicto generó una fuerte respuesta del sector cooperativo y sindical. Según se informó, más de 300 cooperativas de todo el país se movilizaron en apoyo a CALF, junto a organizaciones como el SATSAID y la Federación de Luz y Fuerza.
En la Legislatura de Neuquén, una legisladora impulsó un proyecto de repudio a la embajada de EstadosUnidos y de respaldo a la cooperativa, aunque la iniciativa no prosperó por la postura de los legisladores del oficialismo provincial.
«No nos vamos a meter en la guerra comercial»
Pese a la magnitud del conflicto, desde CALF insistieron en que no buscan tomar bandera en la disputa entre las dos potencias:
«No nos vamos a meter en la guerra comercial entre Estados Unidos y China.»
Y remarcaron que, más allá del episodio, no modificarán su política de compras ni su estrategia de expansión tecnológica en la región de VacaMuerta.