Del silencio de años a 12 detenidos: así avanza la causa por abuso, grooming y explotación en Villa de María de Río Seco
- Lo que empezó con una denuncia de 2021 que «quedó aplastada» en una comisaría del norte cordobés hoy es una causa con 12 detenidos, entre ellos un exasesor legislativo. El testimonio de Juan Carlos Almirón, pareja de la primera denunciante contra la familia Villarreal, expone años de servidumbre y abuso silenciados por el poder local. En paralelo, la Justicia confirmó un nuevo detenido y reveló que las tres adolescentes víctimas del expediente por grooming tenían implantes anticonceptivos colocados desde los 11 años.
En Villa de María de Río Seco, localidad del norte cordobés, conviven hoy dos historias que remiten a un mismo patrón: el abuso sostenido en el tiempo y la protección que, según las víctimas y sus allegados, ejercieron figuras de poder local para que los hechos no trascendieran. Por un lado, el testimonio de un hombre que decidió romper el silencio sobre lo que vivió su pareja desde niña. Por el otro, una causa judicial en pleno desarrollo que ya suma 12 detenidos por grooming, abuso sexual y presunta explotación sexual infantil. Ambos capítulos comparten un apellido: Villarreal.
El testimonio que expuso años de servidumbre
Juan Carlos Almirón trabaja en el campo en Villa de María de Río Seco y es la pareja de la primera denunciante contra la familia Villarreal, una mujer que hoy tiene 34 años. Según relató a Cadena 3, ella fue entregada por su madre a esa familia cuando tenía apenas dos años: «La madre la dio a los dos años a esta gente y ellos la criaron», describió, y graficó el nivel de desprotección con una imagen contundente: «Era así, como un cabrito… iba y le decían ‘yo lo quiero a ese chico’ y tomá, llévelo».
De acuerdo con su relato —confirmado por la fiscalía cordobesa— la niña fue reducida a la servidumbre: trabajaba desde pequeña, andaba descalza por la sierra, era golpeada y utilizada. Ya adolescente logró escapar y denunció formalmente en 2021, una causa que según Almirón no tuvo avances desde entonces.
El capítulo más doloroso de su testimonio es el de un hijo nacido de una violación: su pareja fue abusada, según su relato, por el hermano de José Aníbal Villarreal, conocido en la zona como «El Hachazo», cuando ella tenía 17 años. Almirón se hizo cargo del niño desde los cuatro años: «Yo lo crié… le dije ‘yo te voy a ayudar, yo lo voy a criar, no quiero que vuelva'».
Según su testimonio, la denuncia nunca prosperó pese a que «todo el mundo sabía» lo que ocurría en la zona con la familia Villarreal, cuyo patriarca, Ricardo, era «muy allegado» al legislador departamental Ramón Flores. Almirón fue directo al ser consultado sobre cómo una denuncia tan grave pudo quedar sin avances: «No entiendo cómo puede ser que una denuncia haya quedado tan aplastada ahí… el poder que tienen acá, los políticos que hacen y deshacen con todo el mundo».
La causa judicial: de la desaparición a los 12 detenidos
Mientras ese testimonio circulaba, la Justicia avanzaba en paralelo sobre otro expediente que involucra al mismo entorno familiar y territorial. La investigación por grooming, abuso sexual y presunta explotación sexual infantil en Villa de María de Río Seco sumó este viernes un nuevo detenido, un hombre mayor de la zona rural, con lo que ya son 12 los acusados en la causa que instruye la fiscal de Deán Funes, Analía Cepede.
El expediente investiga a un grupo de adultos que, durante varios meses, habría abusado de tres adolescentes de entre 12 y 14 años, algunas contactadas a través de redes sociales para pedirles imágenes de contenido sexual, y otras citadas a encuentros personales. Las imputaciones incluyen grooming y abuso sexual con acceso carnal.
La causa se destapó a partir de la denuncia por la desaparición de una de las adolescentes, localizada mediante geolocalización en Sumampa, Santiago del Estero, junto a otra menor y un hombre adulto. El análisis de su celular derivó en la identificación de una tercera víctima y en el secuestro de teléfonos, dispositivos informáticos y un automóvil, todos sometidos a peritaje.
Entre los detenidos figura José Aníbal Ricardo Villarreal —el mismo señalado en el testimonio de Almirón como «El Hachazo»—, quien hasta hace pocos días se desempeñaba como asesor del legislador Ramón Flores, el mismo dirigente mencionado como allegado a la familia. Flores solicitó su baja apenas se conoció la detención, y la fiscalía aclaró que no hay elementos que indiquen que estuviera al tanto de los hechos.
El dato que abrió una nueva línea de investigación
La fiscal Cepede confirmó además que las tres víctimas tenían implantes anticonceptivos subdérmicos colocados desde hacía aproximadamente dos años, cuando tenían alrededor de 11 años, dato que surgió en evaluaciones realizadas en el Polo de la Mujer. La fiscalía abrió una nueva línea de investigación para determinar quién realizó esas prácticas, en qué condiciones y si las niñas estuvieron acompañadas por un adulto responsable.
Las víctimas reciben asistencia de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia y del Centro Integrador Comunitario local. No se descartan nuevas detenciones.
Un mismo patrón, dos historias que convergen
El testimonio de Almirón y el avance de la causa judicial dibujan, para los vecinos de Villa de María de Río Seco, un mismo patrón de abuso sostenido durante años bajo un manto de silencio y protección política. Mientras la fiscalía profundiza la investigación sobre la red de adultos que habría explotado a las tres adolescentes, la denuncia de 2021 contra la familia Villarreal —la que, según Almirón, «quedó aplastada» en la comisaría local— vuelve a cobrar relevancia como antecedente de una historia que el pueblo conocía, pero que tardó años en llegar a la Justicia.
Ante una situación de violencia o abuso sexual contra las infancias no dudes en llamar y denunciar al 0800-222-1717 o dirigirte a la Unidad Judicial de Delitos Contra la Integridad Sexual, en el Polo de la Mujer, en la ciudad de Córdoba.
