«Si se trata, no hay trata»: una jornada en el Mercado Norte busca visibilizar y prevenir la trata de personas en Córdoba
- El próximo 22 de agosto, la Fundación Forjar —junto a otras organizaciones como Alas Negras, Manos de mi Barrio y Red Causa— organiza en el Mercado Norte de Córdoba un encuentro que combina arte, música y teatro para concientizar sobre una problemática que crece silenciosamente «ante nuestros propios ojos». Estela Fumero, referente de la fundación, dialogó con Radio 10 Córdoba sobre las nuevas formas de captación, el rol clave del grooming y la trata «exprés», y cómo denunciar.
El sábado 22 de agosto, la Fundación Forjar llevará adelante en el Mercado Norte de la ciudad de Córdoba una jornada de concientización bajo el lema «Si se trata, no hay trata». La propuesta combinará arte, música, teatro y memoria para poner en agenda una problemática que, según sus organizadores, «muchas veces se esconde a plena luz del día» en los propios barrios.
Estela Fumero, miembro activo de la fundación y responsable del programa preventivo que da nombre a la jornada, explicó por qué eligieron un espacio público y no una charla convencional: «como nadie va a ir a una conferencia para explicarte cómo prevenir la trata, vamos donde está la gente y ese es el motivo».
La fundación trabaja desde 2013 en escuelas de la provincia y ahora amplía su intervención a espacios públicos ante el crecimiento sostenido de los casos. Al evento se sumaron otras organizaciones como Alas Negras, Manos de mi Barrio y Red Causa, además de colectivos que trabajan con adicciones. Fumero lo describió como un proceso espontáneo: «a veces vos sentís que sos una mujer en el desierto, y de repente se empiezan a sumar, porque hay mucha gente que ya ha empezado a tomar conciencia de que esto nos puede pasar a cualquiera».
Las nuevas formas de captación: de las redes al «dinero fácil»
Según Fumero, el escenario cambió radicalmente después de la pandemia: «hoy todo entra por la red». Las principales señales de alerta que identifica la fundación son:
- Ofertas laborales falsas, con pasajes pagos, sin necesidad de visa ni idioma. «Cuando algo ya es demasiado fácil, esa es una señal de alerta», advirtió.
- Call centers fraudulentos, donde personas captadas con una necesidad laboral real terminan obligadas a hacer estafas online y no pueden salir por amenazas y coacción.
- Extorsión por fotos íntimas, un fenómeno que crece entre adolescentes que, por vergüenza, no cuentan que están siendo chantajeados y terminan siendo explotados «sin salir de su casa».
- Apuestas online, que empujan a menores a pedir dinero prestado en circuitos ilegales y luego son forzados a distintas formas de explotación.
- Grooming, que Fumero definió como el acercamiento de un adulto a un menor simulando ser otro chico, generando empatía para luego derivar en pedidos de contenido sexual que alimenta redes de explotación infantil. En sus palabras: «hay muchísimos intentos de suicidio y suicidios por estas causas».
No solo mujeres: explotación laboral y crimen organizado
Consultada sobre el perfil de las víctimas, Fumero aclaró que si bien la mayoría son mujeres y menores, también hay un fuerte componente de explotación laboral masculina: fábricas clandestinas de indumentaria, ladrilleras y hombres jóvenes utilizados en la venta de drogas bajo amenaza. «No digo que muchos no lo sean [delincuentes], digo que hay muchos que son usados ya como parte de un crimen organizado a los que se los somete, y que no pueden decir que no porque están coaccionados», señaló, y calificó a la trata como «la esclavitud moderna».
La referente también relató un caso de 2018 en Río Tercero, donde una red desarmada por la policía trasladaba menores del norte argentino, los sometía a cambios de género y aspecto físico, y los vendía en Europa. Además advirtió sobre un fenómeno emergente en la región: «la venta de órganos ya se está produciendo en Bolivia, y Bolivia es nuestro país limítrofe».
La trata «exprés»: el caso de las chicas que «vuelven el lunes»
Uno de los conceptos que Fumero explicó con mayor detalle fue el de la trata exprés, un modus operandi que —dijo— se está dando «muchísimo» en la actualidad: menores que son retiradas los fines de semana, explotadas y devueltas a sus casas el lunes, muchas veces bajo la excusa de una supuesta «adolescencia alocada». «Te sacan de los colegios los fines de semana, te explotan todo el fin de semana y te vuelven a tu casa el lunes», describió, y remarcó que durante ese tiempo las víctimas suelen ser filmadas, lo que después se usa como herramienta de amenaza para garantizar su silencio.
Fumero fue enfática al explicar por qué muchas víctimas no denuncian aunque circulen libremente: «hay un sometimiento psicológico, te han quebrado la voluntad. Vos podés andar en libertad por donde quieras, pero cuando los explotadores te llaman, te sometes, porque estás bajo amenazas… sobre tus hijos, tus padres, tus hermanos».
Cómo denunciar
La fundación remarcó que la vía de denuncia es la línea 145, disponible las 24 horas y que no requiere identificarse. Según Fumero, no hace falta certeza absoluta para llamar: «vos no tenés que tener la seguridad absoluta, vos no sos un investigador, no sos fiscal, vos tenés que tener sospecha». También se puede recurrir directamente a la fiscalía de turno.
Fumero citó una cifra oficial: el Programa Nacional de Rescate asistió y rescató a 20.854 víctimas durante 2024, aunque advirtió que buena parte de ellas termina reingresando al circuito de explotación por falta de contención estatal real, pérdida de identidad y rechazo familiar.
El mensaje final
Antes de despedirse, Fumero dejó un llamado a sostener canales de diálogo abiertos entre generaciones: «padres, tíos, amigos, mantengamos un canal abierto, no seamos indiferentes. Se trata de todos, porque si esto le pasa a otro, a mí no me afecta… y eso no es así».



