ELTON JOHN, Y UN CONCIERTO HISTÓRICO
- El músico británico tuvo una performance apoteótica en la cuarta jornada de Rock in Río, que coincidió con el Día de la Independencia de Brasil.
Luego de realizar en 2023 la gira Farewell Yellow Brick Road (que batió récords y marcó su despedida de los escenarios después de 50 años de carrera), el artista regresó para presentaciones seleccionadas, incluido el Rock in Rio, en un momento único en Sudamérica.
Uno de los mayores íconos de la historia de la música repasó clásicos que han trascendido décadas y permanecen en el imaginario colectivo, en una actuación marcada por la emoción, el extraordinario talento musical y la fuerza de un repertorio que ayudó a forjar la historia de la música.
A esto hay que sumar un grupo de músicos exquisitos, que secundan a un Elton John que mantiene su vigencia con 79 añitos. Quien suscribe se queda con una emocionante versión de «No habrá forma de pedir perdón» que, en Argentina, tiene la marca registrada de Pedro Aznar con un cover sensacional ro después del show
Quizás lo único objetable es que el compositor británico no sacó nuevos temas en estos últimos meses, pero después del show que finalizó en la madrugada con fuegos artificiales incluidos, hay que decir GRACIAS ELTON.
UN DOMINGO PASADO POR AGUA
Los fanaticos llegaron preparados para la lluvia y transformaron la Ciudad del Rock en un verdadero desfile de elegantes impermeables y accesorios. Con entradas agotadas, el domingo estuvo marcado por música para bailar, grandes espectáculos y un público que cantó y bailó de principio a fin. En el Escenario Mundial, Calvin Harris hizo historia como el primer DJ en ocupar el puesto de cabeza de cartel en el escenario y cerró la noche frente a un público completamente entregado a los ritmos; el espectáculo tuvo lugar, casualmente, en el año en que se celebran los 25 años de la música electrónica en Rock in Rio. La fiesta se extendió por toda la Ciudad del Rock.
En el New Dance Order, la pista de baile se mantuvo en movimiento durante toda la noche, mientras que el Palco Mundo dio la bienvenida al regreso triunfal de los Black Eyed Peas (que hasta el momento, según mi opinión ocupan el top five de las agrupaciones que actuaron y tocaron en Rock In Río). Con estilos variados y con los clásicos hit los Black Eyed Peas tuvieron una presentación impecable.
Con seis premios Grammy y una carrera marcada por una mezcla de hip-hop, pop y música electrónica, el grupo transformó la Ciudad del Rock en una enorme pista de baile al ritmo de éxitos como «I Gotta Feeling», «Pump It», «Rock That Body» y «Don’t Lie». La actuación también adquirió un toque de Río de Janeiro con la inclusión de clásicos del funk, como «Rap do Silva», que contó con la participación de Papatinho.
La organización de Rock in Rio hizo una apuesta fuerte con Calvin Harris. Poner a un DJ es una elección inusual para un festival que proviene del rock, que tiene toda una historia desde 1985 y con tantas bandas brasileñas y del mundo, sin duda la música es un lenguaje verdaderamente diverso y simultáneo.
Algo para resaltar. Desde cualquier lugar se puede disfrutar del espectáculo con las pantallas gigantes. Hay personas que vienen con sus padres, que son mayores; o con sus hijos, que son pequeños y no quieren estar demasiado cerca del escenario. Todos pueden disfrutarlo. Y estas proyecciones, especialmente para el espectáculo, fueron muy buenas.
Ahora habrá que esperar hasta el viernes cuando se abran las puertas de la Ciudad del Rock para vivir y vibrar con Rock In Río. Amén.
