Argentina negocia con EE.UU. un programa de ciberseguridad que prevé reemplazar equipos chinos en áreas críticas del Estado
- El Gobierno avanza en conversaciones con Washington para crear un Centro Nacional de Operaciones de Seguridad (SOC), auditar las redes estatales y sustituir de forma progresiva tecnología de origen chino en organismos sensibles. La iniciativa se enmarca en la estrategia estadounidense de promover proveedores “confiables” en América Latina.
El Gobierno argentino avanza en negociaciones con Estados Unidos para poner en marcha un programa integral de ciberseguridad que incluye la creación de un Centro Nacional de Operaciones de Seguridad (SOC), la revisión de las redes informáticas del Estado y el reemplazo progresivo de equipamiento tecnológico de origen chino instalado en áreas críticas de la administración pública.
El objetivo es fortalecer la protección de las redes gubernamentales, mejorar la capacidad de respuesta ante ataques informáticos y reducir la dependencia de proveedores que Washington considera potencialmente vulnerables en términos de seguridad.
Primera etapa: un relevamiento de centros de datos y redes
La primera fase consistirá en un relevamiento detallado de centros de datos, sistemas y redes de organismos públicos nacionales. Con esa información se buscará identificar el equipamiento considerado sensible, establecer prioridades de reemplazo y definir estándares de seguridad para futuras adquisiciones.
Un SOC bajo la órbita del Centro Nacional de Ciberseguridad
El futuro centro de operaciones funcionaría dentro del Centro Nacional de Ciberseguridad y concentraría funciones que hoy se encuentran dispersas en distintos organismos. Entre sus capacidades previstas figuran:
- Supervisión permanente de las redes estatales.
- Centralización de alertas.
- Análisis de amenazas y detección de comportamientos anómalos.
- Coordinación de respuestas ante incidentes que afecten infraestructura crítica.
Marcos regulatorios y capacitación
El programa también contempla asistencia para adecuar marcos regulatorios, protocolos de intercambio de información y mecanismos de coordinación entre dependencias gubernamentales. Además, incluye un amplio esquema de capacitación para especialistas argentinos en ciberdefensa, análisis de amenazas y gestión de incidentes.
La estrategia de Washington en la región
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia impulsada por Estados Unidos para promover en América Latina el uso de proveedores considerados “confiables” en telecomunicaciones e infraestructura digital. En los últimos meses, funcionarios estadounidenses intensificaron sus advertencias sobre el uso de tecnología china en sectores estratégicos y vincularon el tema con la seguridad nacional, la protección de datos y la atracción de inversiones.
El embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, es uno de los principales voceros de esa postura. En distintos foros empresariales sostuvo que empresas como Huawei operan bajo legislaciones que las obligan a colaborar con los organismos de inteligencia de Beijing, y advirtió que el uso de esas tecnologías puede representar un factor de riesgo para la protección de información sensible y para la llegada de inversiones extranjeras a sectores estratégicos.
Los casos doumentados en que Estados Unidos espió a otros países haciendo uso de su tecnología
1. Crypto AG (Operación “Thesaurus/Rubicon”), 1970-2018
La CIA y la inteligencia alemana (BND) fueron propietarias secretas de esta empresa suiza que vendía equipos de cifrado a más de 120 países, entre ellos Argentina. Los equipos tenían debilidades deliberadas que permitían leer las comunicaciones. Se reveló en 2020 por The Washington Post, la televisión alemana ZDF y la suiza SRF, a partir de una historia interna de la CIA.
2. Programa PRISM (revelado en 2013)
Documentos filtrados por Edward Snowden mostraron que la NSA obtenía datos de usuarios de grandes empresas tecnológicas estadounidenses (Microsoft, Google, Facebook, Apple, Yahoo, entre otras) bajo la Sección 702 de la ley FISA. El Gobierno de EE.UU. reconoció la existencia del programa. Las empresas negaron dar acceso directo a sus servidores.
3. Sala 641A de AT&T (2006)
Un técnico de AT&T, Mark Klein, denunció que la NSA había instalado equipos en una central de San Francisco para copiar el tráfico de internet. El caso derivó en litigios judiciales y en la ley que luego otorgó inmunidad retroactiva a las telefónicas.
4. Dual_EC_DRBG (2013-2014)
Documentos de Snowden indicaron que la NSA introdujo una debilidad en un estándar de generación de números aleatorios publicado por el NIST. Este reconoció el problema y lo retiró en 2014. Reuters informó que la empresa RSA habría recibido unos US$10 millones para usarlo por defecto, algo que RSA cuestiona.
Basados en documentos filtrados, no confirmados oficialmente
5. Intercepción de equipos Cisco (unidad TAO de la NSA), 2014
Según documentos de Snowden publicados por Glenn Greenwald, la NSA interceptaba routers y servidores durante el envío a sus destinatarios para instalarles puertas traseras. Cisco protestó públicamente ante el Gobierno de EE.UU.
6. Vault 7 de WikiLeaks (2017)
Documentos atribuidos a la CIA describían herramientas para vulnerar iPhones, dispositivos Android, routers y hasta televisores inteligentes Samsung (programa “Weeping Angel”). La CIA no confirmó oficialmente la autenticidad, pero el exanalista Joshua Schulte fue condenado en 2022 por la filtración.
7. Operación “Shotgiant” contra Huawei (2014)
Según The New York Times y Der Spiegel, la NSA penetró los servidores de Huawei para estudiar su tecnología y vigilar a sus clientes. Es un dato relevante en el contexto de la noticia sobre el reemplazo de equipos chinos.
8. Programa Bullrun (2013)
Documentos de Snowden revelaron un esfuerzo de la NSA y su par británico, el GCHQ, para debilitar estándares de cifrado y obtener acceso a comunicaciones protegidas.
9. Espionaje a Petrobras y a Dilma Rousseff (2013)
Documentos difundidos por la TV Globo mostraron que la NSA interceptó comunicaciones de la presidenta de Brasil y de la petrolera estatal. El episodio provocó una crisis diplomática y es el caso regional más citado.
Atribuidos por investigadores
10. Equation Group y el malware en discos duros (2015)
Kaspersky documentó un grupo con capacidad de infectar el firmware de discos duros de marcas como Seagate y Western Digital. Los investigadores lo vincularon con la NSA por coincidencias con documentos de Snowden. La filtración posterior de herramientas por parte del grupo Shadow Brokers (2016-2017), como el exploit EternalBlue, reforzó esa atribución, aunque EE.UU. nunca la admitió formalmente.
