Flybondi retoma vuelos tras la crisis y denuncia fraude en la gestión anterior
- Tras casi dos meses de incertidumbre operativa que afectó a miles de pasajeros, la aerolínea low cost retomó sus vuelos con apenas dos aviones disponibles. La nueva conducción, encabezada por el holding estadounidense COC Global Enterprise, denunció formalmente un presunto fraude de la administración anterior y anticipó acciones judiciales y ante organismos regulatorios.
Flybondi volvió a operar después de un parate que se extendió por casi dos meses y que dejó a miles de pasajeros con vuelos cancelados o reprogramados. La nueva administración de la compañía, que asumió el control tras la llegada del grupo estadounidense COC Global Enterprise como accionista principal a mediados de 2025, salió a explicar públicamente las causas de la parálisis y apuntó con dureza contra la conducción anterior.
Según fuentes de la firma, una auditoría interna detectó inconsistencias en contratos, desvíos de fondos y operaciones que no habrían sido registradas adecuadamente. Para la nueva conducción, estos hallazgos explican buena parte de la crisis que paralizó la operación y golpeó fuertemente la imagen de la aerolínea. El proceso de revisión, enmarcado en un due diligence cuya finalización está prevista para el 31 de julio, derivó además en la salida del entonces CEO y vicepresidente Mauricio Sana, junto con parte del equipo directivo que condujo la empresa en los últimos años.

Los nuevos dueños ya formalizaron una denuncia por presunto fraude contra la gestión anterior y adelantaron que aportarán documentación ante organismos regulatorios y judiciales para avanzar con las investigaciones. Según el comunicado de la compañía, el plan de negocios bajo el que operó Flybondi hasta ahora se sostenía sobre información incorrecta y decisiones que terminaron agravando la situación económica de la empresa.
De cara a la recuperación, Flybondi retomó sus servicios de manera gradual, priorizando las rutas de mayor demanda y los vuelos esenciales, con los dos aviones que tiene disponibles en esta primera etapa. La compañía prevé incorporar de forma progresiva otros seis aviones hasta alcanzar una flota operativa de ocho unidades. Para sostener este proceso, el nuevo grupo inversor ya había anunciado una inyección de 70 millones de dólares para mantener la continuidad de la primera aerolínea low cost del país. Pese al reinicio de los servicios, la empresa reconoce que todavía está lejos de recuperar su nivel habitual de actividad y que el desafío central será reconstruir la confianza de pasajeros, proveedores y del mercado aerocomercial.
