Crisis del neumático en Argentina: Pirelli frena su producción y paraliza la planta de Merlo
- La caída de la demanda y la incertidumbre económica golpean al sector industrial. La firma italiana anunció el cese de actividades por una semana y advirtió sobre posibles suspensiones a partir de julio, afectando a más de 600 trabajadores en la provincia de Buenos Aires.
La industria del neumático en Argentina ha ingresado en una fase crítica que ya muestra consecuencias directas en las líneas de montaje. En las últimas horas, la empresa Pirelli confirmó la paralización total de su planta ubicada en Merlo, provincia de Buenos Aires, durante una semana completa. La medida, que tendrá lugar entre el 15 y el 21 de junio, responde a una drástica necesidad de ajustar el stock ante la sensible baja en la demanda del mercado interno y las dificultades del contexto macroeconómico actual.
Esta decisión no es un hecho aislado, sino que forma parte de un esquema de reorganización productiva más profundo. La compañía ya había detenido sus máquinas durante el fin de semana largo de mayo y ahora ha comunicado a los representantes gremiales que, a partir del mes de julio, podrían implementarse esquemas de suspensiones rotativas. La preocupación se extiende a los 650 operarios que dependen directamente de esta fábrica, una de las unidades productivas más estratégicas del cordón industrial bonaerense.


Impacto sectorial: Fate y Bridgestone también bajo presión
El escenario que enfrenta Pirelli es el reflejo de un sector que camina por la cornisa. Junto a Bridgestone, la firma concentra la mayor parte del mercado nacional, pero ambas empresas están sufriendo los mismos síntomas que llevaron a Fate a reducir su estructura semanas atrás. La caída del consumo y los costos operativos han forzado a las grandes multinacionales a revisar sus planes de inversión y mantenimiento de plantilla para lo que resta del año 2026.
Pese a la gravedad del anuncio, la conducción de Pirelli llevó cierta tranquilidad momentánea al confirmar que, en principio, se garantizará el pago de los salarios durante los siete días de inactividad programada. Sin embargo, desde el sector gremial manifestaron que se mantienen en estado de alerta permanente. La incertidumbre sobre la continuidad laboral crece a medida que los niveles de consumo no muestran señales de recuperación, poniendo en riesgo la estabilidad de una industria clave para la cadena automotriz.
Finalmente, el conflicto trasciende las fronteras de Merlo y se instala en la agenda nacional como un termómetro de la actividad manufacturera. Los analistas del sector advierten que, de no mediar un cambio en las condiciones de mercado o incentivos a la producción, el goteo de paralizaciones podría transformarse en cierres definitivos de turnos de trabajo. La evolución de la situación en Pirelli será determinante para anticipar el futuro de otras plantas industriales de similares características en el país.
