Estafas por WhatsApp: el 43 % de los engaños por mensaje ocurre en la app y dos de cada tres víctimas sospechan del uso de IA
- Un estudio de Kaspersky y Censuswide, hecho sobre más de 2.800 víctimas, muestra que los delincuentes usan inteligencia artificial para clonar voces y redactar mensajes sin errores. Más de la mitad de las estafas se concreta en menos de 30 minutos, y la pérdida promedio es de 733 dólares.
WhatsApp es hoy el canal preferido por los estafadores. Así lo indica el informe The Great Messaging Heist, elaborado por la firma de seguridad Kaspersky junto con la consultora Censuswide, que analizó a más de 2.800 víctimas y encontró que la aplicación estuvo presente en más del 43 % de los engaños por mensaje.
El dato que más llama la atención es el papel de la inteligencia artificial: el 66 % de los afectados cree que los delincuentes recurrieron a estas herramientas. Según el estudio, la tecnología les permite escribir mensajes sin errores gramaticales ni expresiones sospechosas, clonar la voz de un familiar o un conocido y fabricar imágenes o videos falsos con los que se hacen pasar por un banco, una empresa de correo o un allegado que dice estar en apuros.
La maniobra suele empezar lejos de WhatsApp. En más del 60 % de los casos, el primer contacto llega por SMS o redes sociales, y luego la conversación se traslada a aplicaciones como WhatsApp o Telegram, donde los estafadores sostienen intercambios más largos que ayudan a ganarse la confianza de la víctima.
Y todo ocurre rápido. Más de la mitad de las estafas se consuma en menos de 30 minutos, y algo más del 50 % de las personas afectadas perdió dinero, con un perjuicio promedio de 733 dólares por fraude. Además, un 43 % entregó datos personales sensibles y casi un 30 % fue víctima de tres o más robos en apenas seis meses.

Cómo protegerse
Frente a este escenario, los especialistas coinciden en que la mejor defensa es frenar la urgencia. Tomarse un minuto antes de responder es clave, porque la presión por actuar de inmediato es justamente lo que más expone a la víctima.
También recuerdan que las contraseñas y los códigos de activación de WhatsApp, de los bancos o de las billeteras virtuales son estrictamente personales, y que ningún operador ni técnico los va a pedir por llamada o mensaje.
Si un conocido pide dinero por WhatsApp, lo recomendable es no responder por ese chat ni transferir. En su lugar, hay que salir de la aplicación y llamarlo a su número habitual. Lo mismo vale para los avisos de bancos o empresas: conviene comunicarse con el número oficial que figura en la tarjeta o en la factura, sin tocar los enlaces del mensaje.
Otra medida sencilla es pactar con la familia una palabra secreta que sirva para validar llamadas o audios de urgencia en los que se pide plata. Y, por supuesto, evitar los links enviados por desconocidos y desconfiar de las inversiones que prometen ganancias enormes en poco tiempo.
