León XIV evoluciona favorablemente tras la cirugía de pulmón: ya camina por su habitación y retomó la alimentación
- La Santa Sede informó que la recuperación posoperatoria del Papa sigue el curso previsto. Los análisis de sangre y la radiografía de tórax dieron resultados dentro de lo esperado, y el Pontífice permanece bajo seguimiento médico en el Policlínico Gemelli de Roma.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede difundió un nuevo informe médico sobre la recuperación de León XIV tras la intervención quirúrgica, en el que se confirma una evolución favorable y acorde con lo previsto.
Qué dice el parte médico
Según el comunicado, durante la mañana del miércoles el Papa se sometió a análisis de sangre y a una radiografía de tórax previstos dentro del seguimiento, y los resultados confirmaron una evolución posoperatoria normal. El parte fue elaborado por el doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora, quienes señalaron que los valores están dentro del rango esperado para este tipo de operación.
El informe detalla que el Pontífice comenzó a caminar por su habitación, realizó ejercicios de fisioterapia respiratoria y retomó la alimentación normal.
La intervención
El Vaticano informó que la cirugía concluyó con éxito, que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho y que el examen histológico confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar. La Santa Sede indicó que el nódulo había sido detectado durante un chequeo de rutina y que no hubo síntomas previos. La operación se realizó el martes 13 de octubre en el Hospital Gemelli de Roma.
Agenda y repercusiones
Sus compromisos permanecen suspendidos hasta el 20 de octubre y crecen las dudas sobre la gira prevista por Uruguay, Argentina y Perú en noviembre. Algunos medios señalan que los planes oficiales para la gira continúan confirmados, por lo que habrá que esperar nuevas comunicaciones de la Santa Sede.
Como ocurre en situaciones de esta magnitud, el comunicado tuvo repercusión entre gobiernos, líderes religiosos y fieles de todo el mundo, mientras los médicos continúan monitoreando al Pontífice y definen los próximos pasos del tratamiento.
