El Gobierno recaudó $1,5 billones para las rutas nacionales, pero las está usando en inversiones financieras y en sostener el equilibrio fiscal
- Javier Milei está malversando fondos públicos que deberían financiar el mantenimiento de las rutas nacionales. Los fondos provenientes del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, son desviados y colocados en plazos fijos y títulos públicos. El vocero presidencial, Adrián Ravier, admitió que una parte se utiliza para sostener el equilibrio fiscal del Gobierno.
Una investigación del diario La Nación, firmada por el periodista Hugo Alconada Mon, puso el foco en el Sistema Vial Integrado (SisVial), el subsistema del fideicomiso creado por el decreto 976/01 que recibe una porción del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono —el tributo que todos los argentinos pagan cada vez que cargan nafta o gasoil— con un destino específico fijado por ley: financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial nacional.
Según el relevamiento, entre 2024 y mayo de 2026 el SisVial recaudó $1.503.252 millones, pero solo $394.406 millones —alrededor de un cuarto del total— fueron aplicados efectivamente a obras. El resto, más de $1 billón, permaneció colocado en inversiones financieras como plazos fijos y títulos públicos. La tasa de subejecución del fondo, desde que Milei llegó a la Casa Rosada, asciende al 73,8%.
Y… ¿dónde esta la plata?
Ante la consulta periodística sobre en qué tipo de instrumentos financieros se invierte ese dinero, el vocero presidencial, Adrián Ravier, no precisó los detalles ni el porcentaje exacto de la recaudación que llega al mantenimiento de rutas. Sin embargo, sí confirmó que una parte de esos fondos —recaudados por ley con un fin específico— es utilizada por el Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, para sostener el equilibrio fiscal del Gobierno.
El fideicomiso había sido creado, según explicaron especialistas consultados por La Nación, por exigencia del Banco Mundial para garantizar un préstamo a la Argentina, precisamente con el objetivo de que la recaudación del impuesto a los combustibles no terminara financiando gastos corrientes del Estado. La revelación del informe derivó en denuncias presentadas por legisladores de la oposición y reavivó el reclamo por el estado de las rutas nacionales, de las cuales un 70% presenta algún grado de deterioro según estimaciones del sector.
