Explosiones militares en Serrezuela generaron temblores y preocupación en el noroeste cordobés
- Entre el 10 y el 12 de agosto, una destrucción controlada de material bélico vencido en el polígono de tiro militar de Serrezuela provocó fuertes estruendos y vibraciones que se sintieron en localidades vecinas como San Marcos Sierras.
Una serie de potentes explosiones sacudió entre el 10 y el 12 de agosto la localidad de Serrezuela y las zonas aledañas del noroeste cordobés, generando temblores, sobresaltos e inquietud entre los vecinos del sector rural.
El periodista Sebastián Ruarte confirmó que el origen de las vibraciones fue una destrucción controlada de material bélico vencido, realizada en el habitual polígono de tiro de la zona. Las tareas consistieron en una gran excavación en las salinas para depositar allí los explosivos y detonarlos a distancia.
Según explicó Ruarte, el complejo militar había avisado con anticipación sobre el operativo, pero el aviso no llegó a destino: «a la Municipalidad se les pasó el mail» y, como consecuencia, los habitantes de la zona no fueron advertidos.
Un predio de 53.800 hectáreas usado con frecuencia
El extenso predio militar, de 53.800 hectáreas, es utilizado periódicamente para este tipo de operativos de seguridad. Sin embargo, los pobladores aseguraron que las maniobras registradas este año tuvieron una potencia muy superior a la de operativos anteriores, lo que generó malestar e incertidumbre generalizada en localidades cercanas como San Marcos Sierras.
Antecedentes de daños materiales
No es la primera vez que los vecinos de la región reclaman por este tipo de operativos. Durante 2024, familias de las zonas más próximas al polígono ya habían realizado denuncias formales por daños materiales en sus viviendas, con rajaduras profundas en paredes y otros deterioros atribuidos a la potencia de las ondas expansivas.
Frente a la repetición de estos episodios, las comunidades de la zona exigen mecanismos de alerta previa más eficientes y controles ambientales permanentes que acompañen cada operativo de destrucción de material bélico.
El recuerdo del accidente de 2001
La tensión vivida en estos días reavivó además el recuerdo de un trágico antecedente: el 22 de noviembre de 2001, durante un ejercicio de rutina, cinco militares perdieron la vida al explotar una bomba de 250 kilos que intentaban desactivar. Ese hecho histórico vuelve a mencionarse cada vez que vibraciones de gran magnitud sacuden la región.
