Milei anunció por cadena nacional el envío al Congreso de la reforma del Banco Central y un «Grillete Fiscal» permanente
- El presidente habló este jueves desde la Casa Rosada para presentar un paquete de cuatro proyectos: una nueva Carta Orgánica del BCRA que prohíbe financiar al Estado, una regla fiscal que prevé un «shutdown» automático ante el déficit, y reformas para desregular el mercado de capitales y el de seguros.
Javier Milei encabezó este jueves 30 de julio su segunda cadena nacional del año para anunciar el envío al Congreso del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), elaborado en conjunto por los ministerios de Economía y de Desregulación y Transformación del Estado —a cargo de Luis Caputo y Federico Sturzenegger— junto con el titular de la entidad monetaria, Santiago Bausili. El mensaje, grabado tras su regreso de Perú, formó parte de un paquete más amplio de cuatro iniciativas que el Gobierno considera el núcleo de su agenda institucional para lo que resta del año.
La reforma del Banco Central: cinco ejes
Milei calificó a la historia del organismo como «91 años de estafa» y sostuvo que la inflación acumulada desde la creación del Banco Central, en 1935, asciende a una cifra de veinte dígitos. Se trata de una lectura que el propio mandatario ya había expuesto en un artículo previo y que utiliza como argumento central para justificar la reforma; no es una medición con consenso metodológico único, ya que distintos economistas discuten qué series y bases usar para comparar precios a lo largo de nueve décadas.
Sobre esa base, el proyecto que se enviará al Senado —punto de ingreso elegido por el oficialismo— establece cinco cambios principales:
- Misión única: el objetivo del Banco Central pasa a ser exclusivamente preservar el valor de la moneda, dejando atrás la definición de 2012 que incluía también estabilidad financiera, empleo y desarrollo económico.
- Prohibición de financiar al Estado: se veda de forma expresa la asistencia monetaria al Tesoro nacional, a provincias y a municipios, así como la compra de títulos públicos en el mercado primario.
- Mayor estabilidad para las autoridades: la remoción del presidente y del directorio del BCRA pasará a requerir dos tercios tanto del Senado como de la Cámara de Diputados, en lugar del mecanismo actual.
- Restricción a la distribución de utilidades: los resultados por tenencia de activos, valuados en unidades físicas desde el 31 de diciembre de 2026, se destinarán a una reserva técnica no distribuible, mientras que los resultados de la gestión de cartera solo podrán girarse al Tesoro para cancelar deuda, no para gasto corriente.
- Derogación de cambios de 2012: se elimina, entre otros puntos, el mecanismo de las Letras Intransferibles, títulos que el Tesoro entregaba al Banco Central a cambio de reservas.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es «blindar» el programa económico y evitar que futuras administraciones utilicen al Banco Central para financiar el gasto público. Se trata, de todos modos, de un proyecto de ley que recién comienza su trámite legislativo y cuya aprobación no está garantizada, dado que el oficialismo no cuenta con mayoría propia en ninguna de las dos cámaras.
El «Grillete Fiscal»: una regla de déficit cero con sanciones a la política
El segundo anuncio fue una regla fiscal permanente, bautizada por el propio Milei como «Grillete Fiscal», que buscaría impedir que el país vuelva a votar o sostener un presupuesto deficitario. Según describió, si el resultado fiscal es deficitario durante varios meses consecutivos, el Congreso tendría un plazo acotado para reencauzar las cuentas; si no lo logra, se activaría de forma automática un «shutdown» del Estado: paralización de actividades no esenciales, congelamiento de gastos nuevos, freno a la adjudicación de contratos y a la toma de personal, y suspensión de transferencias discrecionales a las provincias.
Como parte del mecanismo, el presidente, el vicepresidente, los legisladores, los ministros, secretarios y subsecretarios dejarían de percibir sueldo mientras dure el «shutdown». El proyecto exceptúa expresamente a jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y universales, el seguro de desempleo, salud, seguridad, defensa nacional y el servicio penitenciario. El Gobierno adelantó que, de aprobarse, invitará a las provincias a adherir voluntariamente al mismo esquema.
Mercado de capitales y seguros: menos regulación previa
Los otros dos proyectos anunciados apuntan a desregular sectores puntuales del sistema financiero:
- Mercado de capitales: se habilitaría la emisión de bonos corporativos en moneda extranjera o en unidades de valor, y se flexibilizarían las condiciones para el financiamiento colectivo (crowdfunding), hoy sujeto a numerosos requisitos.
- Mercado de seguros: las compañías podrían diseñar y ofrecer productos sin autorización previa del regulador, que pasaría a concentrarse en supervisar la solvencia de las aseguradoras y en proteger a los asegurados frente a eventuales estafas, en lugar de aprobar cada producto de antemano.
Un capítulo más de la disputa con el kirchnerismo
Durante el mensaje, Milei también apuntó contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien acusó de haber dispuesto, junto con la entonces titular del BCRA Mercedes Marcó del Pont, el traspaso de 10.000 millones de dólares de reservas del Banco Central en 2010 a través del fallido Fondo del Bicentenario. Se trata de una caracterización que forma parte del relato político del Gobierno y que no es compartida por el arco kirchnerista, que sostiene que aquella medida buscaba garantizar el pago de deuda sin recurrir a nuevo endeudamiento externo.
Qué sigue ahora
Los cuatro proyectos —reforma del BCRA, regla fiscal, mercado de capitales y mercado de seguros— deberán discutirse en el Congreso, donde el oficialismo necesitará negociar apoyos adicionales para avanzar, especialmente en los puntos que requieren mayorías agravadas, como la nueva exigencia de dos tercios para remover a las autoridades del Banco Central. El propio Gobierno enmarca estas reformas dentro de la estrategia con la que buscará sostener la estabilidad económica de cara a la disputa por la reelección presidencial.
